¿Qué harías sin mí? me decías, por molestar, por recordarme que en ese momento, ¿qué haría yo sin ti?
Te fuiste, tomaste el primer tren, a primera hora, con tus sueños en las maletas y la ilusión tan grande como tu sonrisa.
Nos separamos, cada kilómetro mide una relación que tendría este final, aunque no lo aceptáramos así, aunque lo intentamos, aunque nos amamos.
La vida sigue, permanentemente; y es momento de responder la pregunta que tanto me hacías: ¿qué haría yo sin ti?
No hay comentarios:
Publicar un comentario