No soy una persona que crea en muchas cosas, pero con el paso del tiempo y el trascender de las situaciones te das cuenta que no todo es una simple coincidencia. Creo que todo lo que sucede, bueno o malo, alrededor de nuestras vidas, de alguna manera influye en el desarrollo de lo que sucederá, en cómo ves la vida y en tu forma de crecer para vivirla. Hoy, por ejemplo, cuando casi terminaba mi jornada matutina, los compañeros organizaron comprar comida y almorzar todos juntos... me preguntaron si me quedaba y acepté aunque no mucho quería. Terminé mis ocupaciones y esperamos la comida, finalmente llegó y almorzamos todos juntos riendo y platicando. Al finalizar salí para proceder a descansar y justo cuando salí, ahí estabas, tan bella y sonriente como siempre. Tu no me viste (creo), pero verte, como siempre, al principio es motivo para ponerme totalmente nervioso, y casi al mismo tiempo, mi mejor remedio contra la ansiedad.
Dios responde de distintas maneras, según su voluntad y acorde a lo que Él tiene planeado. Yo anoche le hablé, me respondió hoy.
PD. Te perdiste de verme, por primera vez, con una camisa rosada.

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